La luz roja sobre la puerta del quirófano se encendió.
El ambiente en el pasillo del hospital se volvió sofocante.
Varios médicos y enfermeras iban y venían con pasos apresurados, transportando el equipo médico que ya había sido preparado.
Starla yacía sobre una camilla.
Su pequeño cuerpo parecía tan frágil bajo la sábana blanca.
Sus ojos permanecían cerrados.
Una vía intravenosa estaba conectada a su diminuto brazo.
El monitor emitía un sonido constante que llenaba de angustia a cualqu