Damian miró a Livia sin parpadear.
Los ojos del hombre estaban llenos de un dolor cuya existencia ni siquiera había sido consciente hasta ese momento.
—Son demasiadas cosas.
Su voz salió ronca.
—¿Por qué desapareciste? ¿Por qué usaste otro nombre? ¿Por qué durante siete años me ocultaste la existencia de Starla? ¿Por qué me dejaste vivir creyendo que lo había perdido todo?
Cada una de sus palabras era como una cuchilla que atravesaba el corazón de Livia.
Ella solo podía llorar.
No solo