Damian respiró hondo.
Con las manos todavía temblorosas, volvió a recoger las hojas del expediente que se habían dispersado por el suelo.
Su mirada regresó a los resultados del examen.
No.
No estaba soñando.
Ya no quedaba nada que poner en duda.
Ya no había nada más que buscar.
Todas las respuestas que había perseguido durante tanto tiempo estaban justo frente a él.
Starla era su hija biológica.
La hija nacida de su propia sangre, y durante siete años...
ni siquiera supo que ya era p