El mensaje ya había sido enviado.
Pero Damian no obtuvo la tranquilidad que esperaba.
Todo lo contrario.
Cuanto más pensaba en Starla, más fuerte se volvía la sensación de que estaba frente a algo mucho más grande que una simple coincidencia.
Un secreto.
Esa noche, todos parecían estar protegiendo el mismo secreto.
Livia.
Nicholas.
Incluso la forma en que se miraron cuando el médico mencionó la relación biológica.
Damian no podía olvidarlo.
Y no tenía intención de hacerlo.