Aquella noche, Damian no regresó a casa después de salir de la oficina.
Su despacho permaneció iluminado cuando todo el piso ejecutivo ya había quedado vacío. Los documentos que durante tanto tiempo había ignorado volvieron a estar abiertos sobre el escritorio. Recordó cada conversación que había tenido con Livia. Cada cambio en la actitud de la mujer. Cada acusación que nunca había logrado comprender.
Alguien le había dicho algo a Livia.
Alguien había logrado hacerle creer que todos los se