Mundo ficciónIniciar sesiónEl viento aulló más fuerte sobre el balcón, arrancando la palabra de los labios antes de poder comprenderla del todo.
—¿La libertad? —repetí, las manos temblando al acercarme a ella, las botas raspando contra la piedra cubierta de escarcha—. ¿Me daría la libertad? ¿Cómo, Catalina? El Alfa tiene guardias en cada puerta, y lobos que me rastrearían hasta los co







