(POV de Sofía)
La luna se había arrastrado por el cielo y desaparecido detrás de los picos antes de que la respiración finalmente se nivelara. Estaba tumbada en el suelo de tablas, escuchando a la casa gemir en el frío del amanecer. El costado de la cara se sentía pesado, un calor localizado que pulsaba al ritmo del corazón. Cada vez que cerraba los ojos, veía las caras de esos Betas — la mirada hambrienta y voraz en los ojos de Óscar y la manera en que el pasillo había estallado en ese silenci