(Perspectiva de Alejandro)
El pasillo fuera de la sala de estar del ala este está vacío cuando salgo. El personal doméstico ha terminado de recoger y la finca ha entrado en ese silencio particular posterior a la ceremonia, el de las personas que están en sus habitaciones haciendo el exhalido colectivo de quienes han estado actuando durante todo el día.
Estoy a mitad de camino de las escaleras cuando una mano se cierra alrededor de mi muñeca.
Isabel sale del alcoba junto a la segunda intersecció