(Perspectiva de Sofía)
Se incorpora de golpe.
Una mano va a su pecho automáticamente, los dedos presionando el corte que tiene bajo la clavícula izquierda, y mira la sangre en sus dedos a la luz gris del amanecer. Luego me mira a mí.
Ya estoy sentada en mi lado de la cama. Llevo despierta la última hora, desde el momento en que presioné el fragmento contra su piel y perdí el valor y lo dejé ahí reposando en lugar de empujarlo, y he estado mirándolo dormir con él apoyado sobre su pecho, esperand