Mundo ficciónIniciar sesiónSu mano era un peso pesado y abrasador contra mi pecho, un contraste aterrador con el frío helado de la habitación. Mis muñecas estaban aplastadas bajo su palma izquierda, clavadas contra el cabecero tallado, dejándome completamente anclada al colchón bajo él. Julián inclinó su peso sobre mí, presionando su pecho hasta que el vello áspero de su torso rozó mi piel desn







