Al día siguiente, Dimitri me levantó llenándome de besos. Yo lo quedé mirando y le sonreí, él se acercó más a mí y me dio un besito en los labios.
— ¿Por qué no te has ido aún? — le pregunté.
Él sonrió un poco. Era obvio que había dejado tirado a Hayden por el comentario de ayer.
— Hoy entramos más tarde — me contestó.
Yo lo miré sorprendida y me senté en la cama.
— Pensé que lo habías dejado tirado — le dije sinceramente.
— Estuve a punto de dejarlo, pero después recapacité — me dijo.
Yo lo qu