Los días pasaron y, aunque en alguna ocasión dije que debería alejar un poco a Dimitri, había ocurrido totalmente lo opuesto, y yo ya no sabía qué más hacer. A veces quería terminar esto, pero después me arrepentía alegando que solo estábamos follando. Pero en el fondo, yo era consciente de que no era verdad, de que estaba sintiendo algo más por él y eso me asustaba un montón.
Volvió a despertar entre los brazos de Dimitri. Yo me quedé allí, mirándolo dormir. Él se movió un poco, dejando al de