~COLE BLACKWOOD~
Harper salió de la habitación azotando la puerta con furia y esta quedó cerrada entre nosotros como una sentencia que dictaminaba distancia.
Me quedé allí de pie, en medio de la habitación que todavía conservaba su aroma, con el pecho apretado y la sensación amarga de haber llegado demasiado tarde a todo. Escuché sus pasos alejarse y no hice nada por detenerla. No porque no quisiera, sino porque su rechazo había sido claro, filoso, y merecido.
Me pasé una mano por el rostro, exhalando con fuerza.
Había visto esa mirada antes. No solo rabia. No solo orgullo. Había visto decepción y dolor. Y eso dolía más que cualquier insulto que pudiera haberme lanzado.
Me apoyé contra la pared, dejando caer la cabeza hacia atrás.
«Lo hiciste todo mal», me dije sin piedad.
Desde el principio.
Desde el día que la conocí y decidí odiarla porque era más fácil que aceptar que me habían obligado a casarme. Desde cada palabra cruel, cada desplante, cada intento consciente de hacerle la vida