~NICOLE~
El beso me golpeó como una tormenta más brutal que la que rugía afuera.
Oliver me sujetó de la nuca con fuerza y aplastó sus labios contra los míos con una intensidad desesperada, furiosa, casi como si llevara demasiado tiempo conteniéndose y finalmente hubiera perdido el control.
Y eso era justamente lo que más miedo me daba. Porque ya había pasado una vez. Ya me había besado antes para luego apartarse, arrepentirse y decirme que todo había sido un error porque seguía enamorado