~HARPER SULLIVAN~
Sus palabras me golpearon con la fuerza de un viento huracanado que casi me tumba al suelo.
«Estoy enamorado de ti.»
Por un segundo, no respiré.
Fue como si algo dentro de mí se hubiera detenido y, al mismo tiempo, hubiera empezado a latir con una fuerza que me asustó.
No dije nada. No pude. Sentí un calor extraño subir desde mi pecho hasta mi garganta, una presión que no tenía nombre, una emoción silenciosa que me dejó vulnerable de la forma más peligrosa.
Quise negar lo que esas palabras provocaron en mí, pero mi cuerpo reaccionó antes que mi cabeza.
Había algo en su mirada —en la forma en que me miraba, sin ironía, sin burla, sin esa dureza habitual— que me desarmó. No era el Cole arrogante, cruel, hiriente. Era otro. Uno que parecía tan expuesto como yo me sentía en ese instante.
Y eso me dio miedo.
Me tomó de las manos y se pegó a mí.
—Te lo juro, Harper. No te estoy mintiendo ni un poquito —declaró y yo empecé a temblar incontrolablemente—.