~HARPER SULLIVAN~
Cuando salí de la habitación, iba con el pecho ardiendo y los pasos desordenados.
No sabía exactamente a dónde iba, solo sabía que necesitaba alejarme de él. De su voz. De su mirada. De la forma en que había conseguido remover cosas dentro de mí que yo creía que no existían.
Bajé las escaleras casi sin sentirlas y me refugié en el único lugar donde pensé que podría pasar desapercibida: la cocina.
Qué gran error.
Parece que había olvidado quiénes eran las mujeres que estaban allí adentro.
El olor a pan recién hecho y café me envolvió apenas crucé el umbral. Ruby, Matilda y Alinda ya estaban allí, moviéndose de un lado a otro, ocupadas con los quehaceres de la mañana. Cacerolas, platos, cucharas… todo sonaba normal. Demasiado normal para el caos que yo llevaba dentro.
Y entonces lo escuché.
—…dicen que fue anoche mismo —susurró una voz—, después de lo que pasó en las caballerizas…
—Yo escuché que el señor Cole no quiso saber nada más de ella —añadió otra