~HARPER SULLIVAN~
A lomos de Irlanda, alcancé la cima de la colina. El viento me acarició el rostro con suavidad mientras detenía el caballo y alzaba la vista hacia el horizonte.
Desde allí, podía ver todo… absolutamente todo. Las extensiones interminables de Wild Creek Station se desplegaban ante mí como un mar dorado, vivo, indomable y, al mismo tiempo, profundamente mío.
Respiré hondo.
Aún me costaba creerlo.
Recordé la primera vez que puse un pie en ese lugar, con miedo, con rabia, con