ELAXI
Me congelo al ver cómo Ozzian le da un puñetazo a Gab. No obstante, lo levanta del cuello al punto de estrellarlo contra la pared, donde lo sujeta de su camisa.
—Te dije que no te atravesaras en mi camino, maldita rata —sisea con rabia para luego darle un nuevo puñetazo en el estómago.
Quiero detenerlo, pero para ser honesta, en estos momentos Ozzian es una densa neblina de furia, mis piernas no reaccionan, no tenía idea alguna de que se conocieran. Él le da nuevamente un par de puñetazos