De vuelta en Madrid, después de tres días intensos en Milán que habían resultado en un acuerdo firmado con los proveedores italianos, Valeria se había sumergido de lleno en el siguiente proyecto: la sesión fotográfica para la nueva colección de lencería.
El estudio bullía de actividad. Valeria supervisaba cada detalle de la sesión. Las luces, estratégicamente colocadas, creaban sombras que realzaban las curvas de las modelos. El fotógrafo disparaba sin cesar mientras ella ajustaba un tirante aqu