Alessandro Ricci no intentó escapar. No contrató abogado costoso. No negó nada.
En interrogatorio, sonrió.
—Quieren saber por qué. Todos siempre quieren saber por qué. —Se reclinó en silla metálica—. La respuesta es decepcionantemente simple: dinero.
Fiscal presentó evidencia: Registros bancarios, emails encriptados, video de instalación de spyware.
—Suficiente para múltiples cadenas perpetuas. ¿Algo que decir?
—Mucho. Pero no aquí. —Alessandro miró directamente a cámara de vigilancia—. Quiero h