Enzo llamó a seguridad del hotel. Revisaron edificio cruzando calle. Vacío. Quien fuera que estaba ahí había desaparecido.
—Pudo haber sido cualquiera —dijo guardia—. Turista con cámara. Voyeur. No necesariamente amenaza.
—Amenaza que conoce detalles de propuesta matrimonial privada suena bastante específica —respondió Enzo.
Valeria se sentó en cama, todavía mirando teléfono. Llamada de Bianca reproduciéndose en bucle mental.
—Tenemos que encontrarla.
—¿Para qué? ¿Para que termine lo que Dante e