Catalina Mendoza llegó al apartamento de Valeria a las tres y media de la mañana con maletín de cuero, traje impecable y expresión que no auguraba nada bueno.
—Tenemos treinta minutos antes de ir a la comisaría. Cuéntame todo. Sin omitir detalles.
Valeria le contó. El vandalismo, el robo, la confrontación de Enzo, el video viral. Catalina tomaba notas en su tablet con velocidad profesional, sin interrumpir.
—¿Tocaste los bocetos antes de que fueran robados?
—Por supuesto. Son míos.
—Mal. Tus hue