Mundo ficciónIniciar sesiónLas alarmas comenzaron a sonar a las dos y cuarto de la mañana, un pitido agudo y constante que penetraba incluso el sueño profundo. Valeria se despertó con el corazón ya acelerado, buscando a Enzo instintivamente en el lado vacío de la cama antes de recordar que no había regresado.
La puerta de la suite se abrió violentamente. Dos guardias entraron, armas







