Mundo ficciónIniciar sesiónEl reloj digital marcaba las 3:17 de la madrugada. Valeria se revolvía entre las sábanas de seda, incapaz de conciliar el sueño. La habitación, sumida en penumbras, parecía asfixiarla con cada minuto que pasaba. Llevaba horas dando vueltas, con la mente atrapada en un torbellino de pensamientos contradictorios que no la dejaban descansar.
Enzo. Alejandro. Dos hombres. Dos caminos. Dos formas distintas de sentir que le quemaban el pecho.
Tom&oac







