Mundo ficciónIniciar sesiónLa luz tenue del salón privado del Hotel Mirabella creaba sombras que bailaban sobre las paredes de mármol. Enzo Costa había dispuesto cada detalle con precisión milimétrica: las flores blancas estratégicamente colocadas, la música de fondo que evocaba noches italianas, el champán francés enfriándose en cubos de plata. Todo formaba parte de su elaborada estrategia.
Valeria se detuvo en la entrada, sintiendo cómo su respiración se alteraba ligeramente. El vestido negro que había elegido







