Aleksei Volkov presidía una reunión con los líderes de las mafias más influyentes a nivel global. La dinastía Volkov se mantenía en la cima, resistiendo décadas de intentos por desbancarlos. Desde que Aleksei asumió el mando, había otorgado ciertas libertades a las otras organizaciones, confiando en que no intentarían una traición directa.
Sin embargo, ese exceso de confianza resultó ser un error. Aleksei comprendía ahora la rigidez de su abuelo en asuntos de poder; aunque todos eran criminales