Chloe se acercó a Dante, rompiendo la poca distancia que quedaba entre ellos. Él no perdió tiempo y de inmediato la rodeó por la cintura; sus manos bajaron con un movimiento audaz y preciso hasta sus nalgas, apretándolas con posesividad mientras sus ojos azules se clavaban en los almendrados de ella. Inclinó la cabeza y le mordió la nariz suavemente.
- ¿Y si alguien entra? - preguntó Chloe en un susurro apenas audible
- Eres la CEO ahora - respondió él con seguridad.
Chloe asintió, pero su mira