Camila se puso de pie. Estaba decepcionada de Alonso y no dudaba de que su hija Cinthya fuera cómplice del desfalco; conociéndola, no le sorprendía en absoluto. Sin embargo, lo que realmente la dejó atónita fue la maniobra de Dante Montenegro. Ella misma había intentado comprar esas acciones semanas atrás sin éxito, ya que ningún accionista quiso vender, y él afirmaba haber cerrado la compra esa misma mañana sin ninguna dificultad.
- Perfecto. Entonces ya no hay nada más que hablar - sentenció