Dante y Aleksei se mantenían firmes, midiéndose con la mirada mientras Chloe e Ivanna se interponían para evitar que la situación estallara en un enfrentamiento físico. La furia de Dante era real; la sola idea de que Chloe volviera a estar cerca del hombre que intentó comprarla en la subasta le hacía hervir la sangre. No estaba dispuesto a permitir que nadie pusiera un dedo sobre su esposa.
- Escucha, Dante. Necesito atrapar a ese tipo, pero si lo hago directamente, habrá problemas serios con l