Chloe admiraba el bar. Las luces eran tenues, apenas lo suficiente para distinguir las siluetas de los clientes que se movían entre el humo y el aroma a alcohol caro. El lugar estaba incrustado en el acantilado, con ventanales que daban directamente al vacío.
Dante la miró de reojo y sonrió. Tomó su mano, entrelazando sus dedos con los de ella, y la guio abriéndose paso hacia la zona VIP.
- Esto es impresionante - dijo ella, mirando por el ventanal que dividía la zona. Estaban en la segunda pla