Chloe empezó a reír ante la advertencia de Dante. Era el colmo. Dante le prohibía tener amantes cuando él se había pasado cuatro años cogiéndose a tantas mujeres quería, dejándola abandonada en esa fría y enorme mansión sin haberle dado nunca una explicación de por qué lo hacía.
- No es una maldita broma. Chloe- Siseo, pegando su cuerpo más al de ella.
- Me importa un carajo lo que digas, Dante - respondió Chloe sin siquiera inmutarse ante la imponencia de su esposo- Así como tienes a tus aman