Dante Montenegro estaba sumergido en su trabajo, aunque su mente no estaba del todo en los documentos frente a él. Esa misma mañana, había ordenado que un guardaespaldas vigilara y protegiera a su esposa en todo momento; no permitiría que fuera humillada de nuevo como el día anterior.
Sin embargo, la seguridad no era su única motivación. Las amenazas de Chloe sobre conseguirse un amante seguían dándole vueltas.
En ese momento, su teléfono vibró con un informe del guardaespaldas: Chloe había dec