Dante y Chloe se despertaron temprano para ir al doctor. Aunque ella insistía en que se sentía mejor que nunca, él no pensaba cancelar la cita; quería que un profesional descartara cualquier lesión interna.
- ¿Irás a trabajar después de la consulta? -preguntó Chloe mientras se acomodaba en el asiento trasero del auto.
- Solo necesito firmar un par de documentos -respondió Dante. Al ver el gesto de resignación en la cara de ella, soltó una pequeña sonrisa- ¿Quieres acompañarme? Me tomará veinte