Kenton y su amigo veían a los niños y se miraban ellos mismos sin saber que harían. Alvarito estaba muy enérgico y él vicepresidente no tuvo mejor idea que ponerse a jugar con él con cierta brusquedad.
-Le gusta, mira como sonríe- Le dijo a Kenton mientras escuchaba las carcajadas del pequeño
-No se si deberías hacer eso- El ceo dudaba que fuera buena idea lanzarlo hacia arriba y atraparlo así fuera poca distancia
-¿Qué sabes tú de niños?- Reclamó continuando el juego
-¿Qué es lo que