Esmeralda había recibido la visita de Lourdes y le había pedido que hablaran en privado. Por supuesto que ella sabía todo lo que estaba ocurriendo y esperaría a que su hermana se lo dijera para que pudiese así desahogarse.
-¿No sabías nada de esto?- Esmeralda confrontó a su hermana con una pregunta que por el tono empleado pareció acusatoria
-Jamás hubiese callado una verdad semejante de haberlo sabido. Acabo de enterarme- Se defendió sin molestarse porque comprendía que su novio era el mej