Al dormirse Esmeralda, Kenton debió ir al baño para aliviar su deseo sexual solo. Estar a su lado, besarla, tocarla y escuchar sus gemidos había provocado un profundo deseo que había quedado inconcluso. Llevaba mucho tiempo sin tener contacto con ninguna otra mujer, pero aunque su cuerpo pedía con desesperación ser aliviado él solo podía desear a Esmeralda.
Esmeralda se despertó y escuchó que él estaba en el baño. Podría haber jurado que él había dicho su nombre y fue cuando comprendió lo que