Alvarito estaba en los brazos del vicepresidente y jugaba con su corbata. La estiraba amenazando ahorcarlo, pero ¿Quien podría culparlo? Los colores llamaban su atención.
-Debería tirar más fuerte- Comentó Lourdes sin quererlo en voz alta e hizo que él elevara una de sus cejas
-¿Sabes cuántas cosas se pueden hacer con una corbata?- Se acercó a ella que ya se había puesto la blusa
-Ahorcarte es una- Cruzó sus brazos y él notó como sus pechos se juntaban aún más
-Atar tus manos para des