Lourdes miraba desde la distancia que aquel invitado indeseado seguía cómodamente trabajando en su sala tal como si fuera su propia oficina. Para ella era un descarado, ¿Qué persona en su sano juicio se quedaba en un lugar donde no fue invitado?
Dylan fue a continuar su merienda y la llamó, por lo que fue a ocupar el lugar que le correspondía en la mesa. Previamente a eso, pasó con total intención por el lado del ejecutivo y fingió pisarlo sin querer.
-Fíjate por dónde caminas- Gruñó adolor