El día ya había dado paso a la noche, y Serafina se estaba preparando, vistiéndose con un vestido y maquillándose en su habitación. Aunque Serafina rara vez se maquillaba, al menos por esta noche, se veía muy bien. Recordando cómo Dante la había hecho elegir entre una gran variedad de productos de maquillaje, Serafina no quería decepcionar ese esfuerzo. Así que ahí estaba Serafina, de pie, mirando su reflejo en el espejo del tocador, ya lista con el vestido, el maquillaje, el peinado, los tacon