Estaba preocupado por esta situación y no era para menos, me estaba enfrentando a personas muy poderosas pero por hacer justicia estaba dispuesta a meterme en la boca del lobo sin dudarlo.
— Cariño, comprendo lo que quieres hacer y créeme que te apoyo por completo — lo quedé mirando y él supo lo que mi mente pensaba — si, hay un pero y es el hecho que no puedes irte así de repente. Necesito saber dónde estás para poder actuar en caso de que alguien te quiera hacer algo.
— Si, tienes razón — lo