La mujer se sorprendió pero entendió que dadas las últimas circunstancias esto era algo que podía pasar, una vez que tomaron mi declaración nos fuimos de este sitio que ya estaba rodeado de muchas personas. Al llegar a la mansión fui recibida por mis suegros y mi mamá, por suerte los niños se encontraban ya dormidos.
— No me pregunten nada — la primera lágrima se deslizó por mi mejilla — solo quiero ir a ducharme, no se preocupen demasiado que voy a estar bien.
Entré al baño y comencé a llorar,