Mi voz fue tan seria que pude sentir como el vizconde se puso nervioso, solamente soltó una risita de nervios y luego colgó la llamada.
— Cariño — Andrew me tomó de la cintura — trata de olvidar por un momento todo eso, solo relajate y ven conmigo.
Andrew tenía razón, no podía pensar las 24 horas del día en hacer justicia para lo que le pasó a mi mamá, tenía un esposo que necesitaba ver a la mujer con la cual se casó.
— Quiero salir el fin de semana con ustedes, no te vas a enfocar en trabajo o