Rosalín me llevó al jardín, se miraba algo nerviosa pero no sabía si era por mi presencia o por algo más, tomé sus manos pero se asustó con este acto tan simple y fue ahí que me preocupé.
— Rosalín, necesito que me digas qué es lo que te pasa — ella mordió su labio con nerviosismo — vamos, sabes que puedes decirme lo que desees.
— Dime qué es lo que haces aquí — ella se mostró reacia — por favor se breve y vete de una vez, tengo muchas cosas que hacer.
— A ti te sucede algo pero sé que no me va