Mundo ficciónIniciar sesiónDe inmediato, corro hacia la mujer que me observa confundido y la abrazo con cuidado de no lastimarla. Sin poder contener mi llanto, dejo derramar las lágrimas que humedecen la ropa de la mujer que tanto he esperado y no he sabido valorar.
— Finalmente despertaste.— ¡Madre, Irina despertó! — es lo que grito de inmediato mientras reviso que ella realmente se encuentre despierta.— No grites, me duele la cabeza. — dice ella y de






