Valeria y Marco llevaban una vida tranquila, claro, con sus complicaciones al tener gemelos, pero nada que no se pudiera solucionar sin tanto escándalo.
La mujer ya estaba regresando a su negocio de las joyerías, todo marchaba viento en popa, los fines de semana procuraba no trabajar para poder seguir avanzando en su lista de lugares a visitar con su abuelo y su familia.
Para Valeria, la vida no podía ser más que perfecta.
Su esposo poco a poco iba bajando la guardia con Aldo, por lo que los mo