Después de escuchar todo lo que la abuela Caterina acababa de decir, Leonardo se encontraba furioso, Massimo no podía creer lo que acababa de escuchar y Pietro simplemente sonreía.
- ¿De qué carajos te ríes, Pietro? – dijo Massimo furioso.
- Me río de que ahora resulta que tu futura exesposa, será incluso más poderosa que tú o que yo.
- ¡Eres un imbécil! – dijo Massimo mientras se levantaba de la silla y le señalaba con el dedo.
Si la mesa de la sala de juntas no les separara, le habría asentado