- Papá… -dijo Laura, levantándose de su mesa y levantando su copa para brindar. – ¡Eres el mejor padre que la vida me ha podido o nos ha podido dar! Sé perfectamente que tu juventud no fue fácil y cada consejo que nos das, viene de alguna experiencia de tu pasado.
Te amo y amo que Diana esté en tu vida, ya que al final, necesitaba ser feliz, necesitabas que alguien te ame con la misma locura que solo tú puedes amar.
¡Gracias, Diana! ¡Gracias por llegar a la vida de mi padre y ser la mejor mujer