Una despedida sabida, pero no deseada. Parte 3
Massimo ahora sabía que, gran parte de la familia, influía el núcleo, es decir, el padre y la madre. Lo había visto él mismo y lo comprobaba con su padre y, en su momento, con su abuela.
Luego de una larga y a la vez corta sobremesa, llegó el momento de decir adiós… Un adiós que sabía raro, un adiós que nadie quería decir, un adiós que tanto Massimo como Luciano no querían darse, pero que era necesario.
Ellos habían hecho un pacto y habían dado su palabra, así que, con tristeza, tuvieron que pon