Celeste regreso a la habitación con Pietro, el hombre la miro y le dijo:
- Ven… Quiero abrazarlos…
Celeste lo miro y algo en aquella mirada no le gusto, pero sin pensarlo dos veces se acercó.
- ¿Sabes que desde que te conocí te volviste mi mundo? No puedo creer que vayas a ser mi esposa.
- Pietro… Debes reponerte, cuando todo esto haya terminado, nos iremos a casa, además tenemos una boda que preparar.
Pietro la miro, le sonrió, él sabía que algo no estaba bien, se negaba a dejarla sola, pero po