Valeria y Aldo continuaron platicando el tiempo en que la cafetería preparó una ensalada para Paloma, Valeria quedó sorprendida al ver cómo Aldo ya conocía los gustos de su hija.
Ella observaba al futuro esposo de su hija y entendía que su hija había hecho una buena elección, por momentos le llegaba la culpa ante su primera reacción, no solo era remordimiento, era vergüenza, ya que era la primera impresión que le daba a su futuro yerno.
Después de unos minutos, Valeria caminaba a lado de aquel j